La prueba definitiva de que el yoga no es deporte

Una alumna hace poco quiso comentar conmigo algo que le estaba pasando. Agradezco muchísimo siempre la confianza de los que se acercan a mí para compartir sus vivencias en este camino, siempre lo recibo como un regalo pero esta vez fue más que eso.

Me dio la oportunidad de darme cuenta de algo que a veces se me olvida, y no creo ser la única profe en sentir esto.

Empezó a acudir a clase hace tres meses, con asiduidad y voluntad. Y me comentó que desde hace un tiempo siente un dolor en el pecho, que se hace más agudo cuando está en clase. Su naturópata le indicó (acertadamente además) que es un síntoma físico de la inseguridad que siente, es decir del miedo. Esto no le pasa cuando hace deporte, solo en yoga.

Y a medida que le iba contestando, me iba dando cuenta de la realidad de lo que es el yoga, que a veces se me olvida.

Es la leche como diría Druva, un Maestro de Sanatana Dharma. El no va más.